Conciencia fonológica y lectura

Conciencia fonológica y lectura

Cómo trabajar el nivel perceptivo y la conciencia fonológica para conseguir un mejor acceso a la lectoescritura.

Cuando leemos estamos decodificando letras, sílabas y palabras, para después pasar a la comprensión. Esta capacidad de leer y escribir requiere la adquisición del principio alfabético, es decir, poder identificar los grafemas/fonemas gracias a un buen nivel perceptivo y memorístico. Además del reconocimiento visual, también es necesario un adecuado desarrollo fonológico.

Esas dos variables predicen el rendimiento de la lectoescritura en su primera etapa de manera más precisa que otras variables consideradas tradicionalmente, como el vocabulario, la articulación, la lateralidad o la memoria auditiva.
Para potenciar el nivel perceptivo y la conciencia fonológica, podemos realizar actividades como por ejemplo:
Identificar dibujos iguales a un modelo.

  • Identificar dibujos iguales a un modelo.
  • Identificar determinadas formas escondidas (figura-fondo).
  • Identificar letras iguales a un modelo.
  • Lectura en voz alta de letras.
  • Lectura en voz alta de sílabas.
  • Identificar parejas de letras o grupos de letras iguales.
  • Identificar sílabas iguales (CV, VC, CCV y CVC).
  • Identificar parejas de palabras que riman.
  • Formar palabras con determinadas letras o sílabas.
  • Segmentar palabras en sílabas, separándolas con un guion.
  • Decir el nombre de varios dibujos, omitiendo alguna sílaba: inicial, media o final.
Programa de conciencia fonológica

Programa de conciencia fonológica

La conciencia fonológica es la habilidad para reconocer, identificar y manipular los sonidos del habla (fonemas) que forman las palabras. Una vez formada la palabra a nivel oral, el niño puede asociar cada fonema con su grafema (letra) para escribir la palabra que quiere expresar.

El desarrollo de la conciencia fonológica

El desarrollo de la conciencia fonológica es muy importante para poder hablar de forma espontánea correctamente, sin errores de sustitución de fonemas, de omisión, o de asimilación. Si para decir /autobús/, el niño dice /tubú/, está omitiendo sonidos que pertenecen a esa palabra, no tiene conciencia de qué sonidos comprenden la palabra. Si en lugar de /calcetines/ dice /tatetine/, lo que hace es simplificar la estructura silábica.

La conciencia fonológica también es imprescindible para un adecuado aprendizaje de la lectoescritura. Los niños que acceden a la lectoescritura sin un adecuado desarrollo fonológico, pueden tener errores de unión de palabras, fragmentación de palabras, adición u omisión de letras, inversiones, etc.

En Consulta Logopedia trabajamos para mejorar la conciencia fonológica, realizando actividades, como por ejemplo:

  • Contar sílabas o fonemas: al pronunciar una palabra damos tantas palmas como sílabas tenga.
  • Contar sílabas o fonemas: al pronunciar una palabra damos tantas palmas como sílabas tenga.
  • Saber la posición de las sílabas y de los fonemas.
  • Distinguir sílabas iguales y sílabas distintas.
  • Separar y aislar sílabas o fonemas.
  • Omitir sílabas y fonemas
  • Añadir sílabas o fonemas.
  • Decir palabras que empiecen por una misma sílaba.
  • Jugar con rimas: decir palabras que terminen con la misma sílaba. Por ejemplo palabras que terminen por “-ana”: manzana, campana, rana, etc.
  • Invertir sílabas y fonemas.
  • Encontrar una determinada letra dentro de muchas letras o dentro de una palabra.
  • Asociar cada sonido o fonema a un grafema o letra: podemos escribir palabras que pronunciamos.

La logopedia en la enfermedad de Parkinson

La logopedia en la enfermedad de Parkinson

¿Que dificultades pueden presentar estos pacientes con enfermedad de Parkinson?

  • En la función del habla: aparece enlentecimiento (bradicinesia), restricción de movimientos de los órganos articulatorios (clínicamente presentan un cuadro de disartria hipocinética). Alteraciones en la velocidad y ritmo del habla.
  • En la función fonatoria: alteración por bajada de intensidad de su voz (“no se les oye”), alteración de la calidad de la voz; alteraciones del timbre de la voz (voz ronca, débil, tensa…): disfonía.
  • En la función de deglución: alteraciones para manejar la comida dentro de la boca (elaboración del bolo), para trasladar el bolo hacia la faringe (propulsarlo hacia atrás), para deglutirlo (ascenso de cartílagos y músculos laríngeos) sin riesgo de aspiración a vía aérea: disfagia orofaríngea.

Objetivos de la valoración e intervención directa con el paciente: mejorar su calidad de vida a través de la mejora y mantenimiento de las funciones comunicativas, vocales (de voz) y de deglución.

Las patologías de la fonación, deglución y habla de tipo neurogénico, como ocurre en la enfermedad de Parkinson, requieren una valoración especializada por parte de un profesional de la logopedia con experiencia en Daño Cerebral Adquirido o enfermedades neurodegenerativas como es la enfermedad de Parkinson.

Ideas equivocadas sobre la dislexia

Ideas equivocadas sobre la dislexia

¿Qué tal leéis esta palabra? Sogbristelpuf

Es una palabra inventada, por tanto no está en vuestro almacén léxico y habréis tenido que leerla más despacio.

Desde hace mucho tiempo, y aún hoy en día asociamos la dislexia con una dificultad que consiste en escribir “en espejo”, dando la vuelta a las letras. Así, mucha gente dice: “yo era disléxico de niño”, “yo confundo la derecha y la izquierda, soy disléxica”.

Las teorías de hace muchos años relacionaban este tipo de errores de mala lateralización, dificultades de orientación espacial o falta de afianzamiento del esquema corporal, con la dislexia. Estas teorías ya quedaron obsoletas, estos errores son comunes en el inicio del aprendizaje lectoescritor.

Los niños con dislexia tienen una dificultad para aprender a leer.

En los últimos años una de las explicaciones más aceptadas y avaladas científicamente es la teoría del déficit fonológico, que considera que las dificultades lectoras tienen su origen en un problema en el componente fonológico del lenguaje.

 

Teoría del déficit fonológico

El déficit fonológico implica una dificultad concreta para representar, almacenar y/o recuperar los sonidos del habla (Ramus, 2001, 2003), afectando al aprendizaje-uso de las reglas de conversión grafema-fonema, proceso básico en la lectura. Como consecuencia de esta dificultad de “asociar la forma escrita de una letra con su sonido”, su lectura es muy lenta e imprecisa, en especial cuando lee palabras largas de baja frecuencia o desconocidas, en las que tiene que aplicar mucho esas reglas.

Las modernas técnicas de neuroimagen nos muestran que el entrenamiento en tareas fonológicas tiene repercusión en las áreas cerebrales relacionadas con la lectura. Esta acción parece tener mayor efecto cuanto más temprana sea la intervención, dada la plasticidad cerebral.

 

¿Qué aspectos habría que trabajar en la dislexia?

Hay 4 grandes bloques en la intervención de la dislexia, con el objetivo de mejorar tanto la exactitud como la velocidad lectora:

  • Entrenamiento en conciencia fonémica.
  • Aprendizaje del código alfabético y entrenamiento en decodificación fonológica.
  • Adquisición de representaciones visuales/ortográficas de segmentos de palabras y de palabras enteras.
  • Fluidez en el acceso al léxico.

Día internacional de las personas sordas, 28 de septiembre

Día internacional de las personas sordas, 28 de septiembre

Dejaremos de utilizar la palabra “sordomudo”. Ésta es mi propuesta

¿Por qué? Pues porque las personas sordas no son mudas, no tienen ningún problema en sus cuerdas vocales. Lo que ocurre es que si una persona pierde la audición antes de aprender a hablar, también pierde la posibilidad de aprender el lenguaje oral, ya que no podrá escucharlo e imitarlo. Se denomina hipoacusia prelocutiva a la pérdida auditiva que está presente en el niño al nacer o si la sufre antes de aprender a hablar.

Difunde este post para que el mayor número de personas dejen de emplear el término “sordomudo”, pues es incorrecto y molesto.

21 de septiembre-Día mundial del Alzheimer

21 de septiembre-Día mundial del Alzheimer

Con este artículo queremos reivindicar la importancia de continuar con la investigación en el campo de la Enfermedad de Alzheimer.

 Son muchas las preguntas que nos podemos hacer con relación a esta enfermedad, todavía quedan muchos aspectos por investigar.

Lo que hasta ahora se conoce es que, si observamos en algún familiar o amigo ciertos signos, que más adelante explicaré, es conveniente hacer un seguimiento médico, pues el diagnóstico de la Enfermedad de Alzheimer en su inicio puede ofrecer al paciente una mejor calidad de vida, un deterioro más lento de sus habilidades cognitivas y el mantenimiento de su autonomía durante más tiempo. Hay evidencias de la eficacia de las estrategias de estimulación cognitiva en personas con DCL (deterioro cognitivo leve), así como del ejercicio físico y la actividad social.

La demencia se caracteriza por la disminución global de las funciones cognitivas, y cuya consecuencia inmediata es la de interferir en las actividades habituales de la persona: afecta la memoria, el pensamiento, el lenguaje, el juicio y el comportamiento.

La Enfermedad de Alzheimer (EA) es el tipo más común de demencia. Aloysius ‘Alois’ Alzheimer fue el investigador alemán que identificó por primera vez los síntomas.

La EA es una alteración neurodegenerativa primaria, que suele aparecer a partir de los 65 años, aunque también puede presentarse entre gente más joven. Cuando una persona padece la Enfermedad de Alzheimer, experimenta cambios microscópicos en el tejido de ciertas partes de su cerebro y una pérdida, progresiva, pero constante, de una sustancia química, vital para el funcionamiento cerebral, llamada acetilcolina. Esta sustancia permite que las células nerviosas se comuniquen entre ellas y está implicada en actividades mentales vinculadas al aprendizaje, memoria, en la capacidad para resolver problemas de la vida diaria, en la ejecución de las habilidades perceptivas y motoras aprendidas y en el control de las reacciones emocionales.

El deterioro cognitivo leve

El deterioro cognitivo leve (DCL) es la fase entre el olvido normal debido al envejecimiento y el desarrollo de la Enfermedad de Alzheimer. Correspondería a lo que se ha venido a llamar Fase Prodrómica de la EA. No todas las personas con deterioro cognitivo leve progresan a demencia o a la Enfermedad de Alzheimer

 

Las personas con deterioro cognitivo leve

Las personas con deterioro cognitivo leve tienen problemas con la memoria episódica (relacionada con sucesos autobiográficos), se aprecia disminución del rendimiento sociolaboral y una tendencia a minimizar las dificultades. Se inician la desorientación espacial en lugares poco familiares y la dificultad para recordar hechos recientes, junto con déficits en la atención dividida (capacidad para realizar dos tareas a la vez), la atención selectiva (capacidad para atender a lo esencial de una tarea y no atender a lo irrelevante) y la velocidad en el procesamiento visual. Hay dificultades para encontrar la palabra deseada y comienzan a aparecer dificultades para seguir la conversación de los demás.

Los síntomas iniciales del Alzheimer pueden ser

  • Dificultad para realizar tareas que exigen pensar un poco, pero que solían ser fáciles, tales como llevar el saldo de cuenta bancaria, participar en juegos (como el chinchón) y aprender nueva información o rutinas.
  • Perderse en rutas conocidas.
  • Problemas del lenguaje, como tener dificultad para encontrar el nombre de objetos.
  • Perder interés en cosas que previamente disfrutaba.
  • Perder cosas.
  • Cambios de personalidad y pérdida de habilidades sociales.

A medida que la enfermedad de Alzheimer empeora, los síntomas son más obvios e interfieren en la capacidad para cuidar de sí mismo:

  • Despertarse con frecuencia por la noche, cambio en los patrones de sueño.
  • Tener depresión, agitación, delirios.
  • Dificultad para realizar tareas básicas, como preparar las comidas, escoger la ropa apropiada o conducir.
  • Dificultad para leer o escribir.
  • Olvidar detalles acerca de hechos cotidianos.
  • Olvidar hechos de la historia de su propia vida, perder la noción de quién es.
  • Alucinaciones, discusiones, comportamiento violento y dar golpes.
  • Deficiente capacidad de discernimiento y pérdida de la capacidad para reconocer el peligro.
  • Uso de palabras erróneas, no pronunciar las palabras correctamente, hablar con frases confusas.
  • Retraerse del contacto social.

Las personas con la Enfermedad de Alzheimer avanzado ya no pueden:

  • Entender el lenguaje.
  • Reconocer a los miembros de la familia.
  • Llevar a cabo actividades básicas de la vida diaria, como comer, vestirse y bañarse.
  • Pueden presentar incontinencia.
  • Puede tener problemas para deglutir.

Reserva cognitiva

El concepto “reserva cognitiva” explica las diferencias individuales en el impacto sobre el rendimiento cognitivo que produce una determinada patología cerebral. Tiene que ver con el diferente “punto de partida” de cada individuo. Probablemente una parte de esta mayor adquisición de capacidades tenga un sustrato genético, pero algunos estudios neuroanatómicos han demostrado un mayor tamaño neuronal en sujetos con una mayor capacidad intelectiva.